miércoles, 31 de enero de 2018

Estudiar después de los 30: ¿por qué es una buena opción?

Si no me conocéis, mi nombre es Francesc Robert Ribes. Lo mío es el ciclismo, los viajes y los negocios. Tampoco me importa admitir que estoy a punto de entrar en la cuarentena porque me siento genial. No tengo ninguna duda de que es gracias a mi capacidad de seguir aprendiendo cada día, a mi afán por superarme diariamente.

Nunca se tiene edad suficiente para cursar un grado universitario. Seguro que hay personas que querían estudiar, pero lo dejaron para más adelante, y ahora con más de 30 años se lo están planteando de nuevo. Mi recomendación es clara: estáis a tiempo.

Si tienes tiempo o te interesa iniciar una nueva etapa formativa, nadie te parará con la motivación suficiente. Eso sí, cuando elijas la carrera universitaria que quieres cursar debes tener cuenta diversos factores: tu vocación, tus puntos fuertes, las salidas profesionales o tu experiencia.
En esta ocasión, propongo una serie de ventajas respecto a estudiar después de los 30 años. Es una forma de motivarte. ¡Di sí a estudiar!


4 ventajas de estudiar con más de 30 años

Más madurez
Es en la edad adulta cuando tenemos más claro nuestros objetivos.  Los estímulos, retos, metas y exigencias son más estrictos cuando uno supera cierta franja de edad. Las condiciones personales, como el nivel de madurez, también juega a favor de las personas de más de 30 años. A los 18 años, es más difícil tener una profundidad emocional tan definida.


 Crecimiento profesional
Es posible que la experiencia laboral te permita conservar un empleo, no obstante, en el caso de querer ascender, un título universitario es un requerimiento básico en cualquier empresa para cubrir determinada posición. También supone una ventaja competitiva respecto a otro candidato y, además, es el paso previo para una especialización o un máster. Según los últimos estudios publicados, las personas que cuentan con un grado académico son las que más ingresos económicos perciben.

Experiencia
La experiencia siempre es un grado y, en este caso, no es una excepción. Los especialistas coinciden en establecer que en los adultos el método de aprendizaje más eficaz es mediante el trabajo. Una persona que está acostumbrada a un ritmo de trabajo exigente podrá abordar una tarea formativa con más facilidad que otra menos rodada.

Oferta adaptada

Actualmente, una gran lista de universidades ofrece horarios totalmente adaptados a personas con limitaciones horarias. Con más de 30 años es posible, más que en cualquier otra edad, tener una familia o un trabajo, circunstancias personales que recortan nuestro tiempo de estudio. No obstante, diversidad de centros universitarios poseen un sistema de evaluación ajustado al ritmo de vida de personas que tienen más obligaciones aparte de las académicas. 

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